Cuando la película que usted va a ver es un musical, debe tener en cuenta con antelación una serie de características especiales para no llevarse una mala sorpresa y salir decepcionado. Lo primero es que
ver una historia contada sólo por canciones (una tras otra) puede llegar a cansar, y más si la película dura dos horas y media. Lo segundo es que en los no-musicales lo que piensa un personaje se deduce, en los musicales se canta, y esos monólogos hacen que algunas escenas parezcan interminables
Teniendo en cuenta lo anterior,
'Les Miserables', cinta de Tom Hooper que es una de las favoritas para ganar el Oscar a mejor película, es un clásico que se disfruta. A pesar de sentir en varios momentos (sobretodo en largos monólogos) que las sillas sonaban porque los espectadores cansados de estar sentados no sabían como ubicarse, ninguno terminó hablando mal de la película y escuché buenos comentarios al salir de la sala de cine.